RSC con un par de narices

Mañana, 22 de febrero el Everton FC celebra 27 años de su brazo solidario Everton in the community.

Para la celebración han designado este domingo como el #BlueNoseDaySe ha producido una edición limitada de narices azules con el lema #eitc27 para que todos sus fans las lleven en el partido contra el Leicester City y así demostrar su apoyo a las acciones solidarias de Everton in the community. Han programado varias actividades para toda la familia además de la posibilidad de ganar premios si eres fotografiado con la Blue Nose durante el encuentro.

Aprovechar la celebración de 27 años potenciando el branding, mostrando el orgullo del Club por su rama solidaria y hacerlo a través de una acción solidaria… es algo de lo que pocos equipos pueden presumir.

En esta era de la comunicación no sólo vale comunicar, hay que implicarse. Y eso es lo que hacen los toffees a través de Everton in the community. Órgano solidario del Everton que contaba ya con 40 empleados hace 5 años y que crece hasta los 140 empleados en la actualidad. Hoy en día cuentan con 200 voluntarios y desarrollan 54 programas sociales a lo largo de la comunidad de Merseiside y su intención es seguir creciendo.

“No es momento de dormirse en los laureles”

Denise Barrett-Baxendale, CEO de Everton in the Community y Directora General Adjunta del Everton FC.

Día a día vemos ejemplos de RSC entre los clubes como algo rutinario, una porción de presupuesto que por razones morales y/o de imagen destinamos a acciones solidarias. Hablamos de acciones de colaboración donde el Club apoya a diferentes ONGs en sus programas, o la creación de escuelas de fútbol en zonas desfavorecidas que bajo el valor integrador del fútbol, no dejan de ser centros que nutren de jóvenes jugadores a sus respectivos clubes… (Acciones totalmente respetables y que hay que mantener)

Pero hoy hablamos de una implicación a nivel superior. Hablamos SOLIDARIDAD como valor de MARCA. Para crear una imagen de marca solidaria hay que ofrecer una actitud pro-activa, escuchar a nuestra comunidad y atenderla como si de nuestro hijo se tratara.

Un buen ejemplo es el de Paco Jémez, que junto al cuerpo técnico y la plantilla del Rayo ayudaron económicamente a una vecina de 85 años para evitar el desahucio de la que había sido durante 50 años su vivienda.

Otro ejemplo es el de Brendan Rodgers, entrenador del Liverpool, que envió una carta de pésame a un joven aficionado, por la muerte de su abuelo Roy, un aficionado del Liverpool de toda la vida. También podemos recordar a Weidenfeller y Hummels acercándose a los aficionados para calmarlos y pedirles perdón afrontando cara a cara la situación tras perder nuevamente en casa y contra uno de los rivales que se suponía más débil.

Se trata por tanto de implicación pro-activa, solo así conseguiremos un impacto viral, bien por la espontaneidad de la acción (como el caso del Borussia), bien por saber entender la situación de nuestra comunidad como en el caso del Rayo y el Liverpool. De cualquier modo, la clave es una implicación pro-activa, donde podamos observar las necesidades sociales de nuestra comunidad y atenderlas. Algo que ha entendido a la perfección el Everton junto a su #Eitc27.